*Remolino de Electra*, electronic fragments of a trip to Hiperborea, by Arti Leimbacher
Trailer
edition
DigitalAudioVisual, performed in the San Lorenzo chapel in Gijón during arenas movedizas
Antiguo Instituto Jovellanos, Cabueñes 2002, Gijón (Asturias), september 2002



When the primitive painter layed down carbon and ferric oxides and swapped the canvas, the cliffs and the caves for a computer and started to draw with the mouse, the first thing he discovered was that he didn't get any dirty fingers. Soon after that he made another discoverment: On the computer he could give the pictures time and - something what cliffs and caves were not able to do - move the world.

Electra is the daughter of Oceanos and Thetys. Oceanos and Thetys were brother and sister and had beside Electra another three thousend children. They are the springs, the streams, the rivers, the lakes, the ponds, the swamps. Hiperborea is a human civilization which Homer (the elder) and his collegues imagined somewhere behind the colums of Hercules in the infinite empire of Oceanos.The 'Remolino de Electra' ( Whirl of Electra ) was discovered during an expedition to Hiperborea, which started in 2002, it appeared whilst navigating through the darkness of peripheries, near the borders of history, between eroded cliffs of memories and streaming abysses of the present. The expedition is still on its way.

El autor sobre el lugar de la proyección:".....Frente al mar y la playa de la ciudad de Gijón, la capilla de San Lorenzo fue un sitio fantástico para estrenar mi último trabajo. Construida a principios del siglo 17, la fachada principal es un milagro de la naturaleza. Cocido por el tiempo, renacen las plantas de un pasado paraíso, maravillosos paisajes de cuevas y pilares, puentes y enramados de vegetación fosilizada. Troncos, ramas , hojas que resisten petrificados al Océano Atlántico aguantando los vientos del norte y el techo del santo lugar. Esta misteriosa gruta frente al mar ya no es el templo que era cuando dejaron el corazón en las manos de las deidades marinas murmurando oraciones por la buena suerte de los queridos luchando en alta mar. Hoy en día, asimilado a los colores del asfalto, este reptil esta bién encerrado detrás unos fuertes andamios y guarda en su vientre un fantasma prepostcristiano, que suele aparecer por los suelos, las escaleras y el emporio, como me explicaron oriundos en la cercana sidrería. Decían, que el fantasma era la alma perdida de la ultima encarnación de la hermana del puerco calydónico, un cerdo famosísimo durante siglos.
Por dentro, la capilla es sincera, con grandes losas de piedra en el suelo, siempre húmedas, las paredes pintadas de cal, hace muchísimos años, tantos años, que se puede descubrir el azul con que estaba pintada la cúpula, que daba tantos años cobijo a las desasosiegas almas de marineros y pecadoras. Se proyectaba en la pared sobre el altar y desde el emporio de madera, donde San Lorenzo, escondido y vigilado por el fantasma, vive su tercera edad, retirado y olvidado, bajo una constante nevada de cal de antiguos culebrones tribales, dando cobijo y comida para los gusanos, las hambrientas almas reencarnadas de los naufragados conquistadores cristianos. San Lorenzo, ahora enfermo y putrefacto de la hostia que recibió el día de su pensión, era en su brillante juventud fiel compañero del honorable Sr. Jovellanos, que también tomaba alguna hostia aquí. ..."